El documental con el que universitarios de Bucaramanga les rinden homenaje a víctimas del conflicto armado

(Foto: Suministrada / Vanguardia) (Foto: Suministrada / Vanguardia)

Lo que inició como un ejercicio académico para cuatro jóvenes de la Universidad Pontificia Bolivariana de Bucaramanga, terminó convirtiéndose en un documental que ‘retrata’ las historias de violencia del sur del Cesar, contadas desde dos caras: víctimas y exvictimarios.

Según Samara Díaz, su directora, quisieron llevarlo más allá y hacer un producto de calidad donde los protagonistas contaran no solo los años de violencia sino la manera cómo lograron reponerse.

“Este documental es un intento para rescatar un contexto social sumergido en la violencia y cómo ha sido el proceso de resiliencia de la población del sur del Cesar, de cómo Aguachica y Gamarra han sabido salir adelante”, comenta Samara.

Entre febrero y marzo de este año, Samara, Cristian Gómez, Deivy Galvis y Felipe Ariza, viajaron todos los fines de semana hasta estas poblaciones para conocer y entrevistar a las víctimas y exvictimarios. El proceso de realización fue una tarea difícil. “La universidad nos prestó todos los equipos necesarios, pero el dinero para la producción salió por nuestra propia cuenta”.

El documental busca destacar esta región, contar la historia de violencia que ha sufrido y la manera de superarlo, recae en algo histórico. Y es que Aguachica fue el primer municipio de Colombia en realizar una consulta popular por la paz del país, el 27 de agosto de 1995, aprobada por más de 10 mil habitantes.

En cuanto al nombre -explica Samara-, es un juego de palabras para referirse a las historias de violencia y cultura que giran alrededor del Río Magdalena.

“’Río para no olvidar’ surge porque juega con dos significados. Río, por el Río Magdalena que también ha sido testigo de la violencia de esta región. Al verlo, la gente no puede olvidar todo lo que han vivido; y río, de reír, porque a pesar de todo, esta gente es muy alegre. Ellos mismos sanan sus heridas con su forma de ser, con su cultura y van haciendo un proceso de sanación donde ríen, pero no olvidan porque no quieren que se vuelva a repetir”. Casi toda la parte sonora fue realizada por un grupo de Gamarra llamado ‘Fundación Cultural El Chandé’.

 

 

Estéticamente, las críticas del documental son muy positivas, realizadores audiovisuales de la región como Mario Mantilla, alabaron la fotografía, comentando que es uno de los aspectos más bonitos.

 

También, en cada proyección ha habido público abierto donde las personas que han tenido la oportunidad de verlo comentan que hay un muy buen balance en la investigación periodística y la emotividad.

“A las víctimas les gustó bastante porque se emocionaron al ver su pueblo y sus historias plasmados en una gran pantalla”, expresa Samara.

Este trabajo audiovisual ha sido proyectado en Aguachica; Bucaramanga: Universidad Pontificia Bolivariana y en la Casa del Libro TotalPróximamente en Bogotá.

Las proyecciones deben hacerse en espacios cerrados, preferiblemente académicos, ya que estos jóvenes aspiran a presentarse a convocatoria de algún festival. “Actualmente no lo podemos publicar, pero las personas que quieran ver el documental pueden seguir la página de Facebook donde se publicará cuándo será la próxima proyección”

FUENTE: VANGUARDIA

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