País

La justicia de Colombia ordena la captura del exjefe de las FARC Jesús Santrich

El exguerrillero, requerido en Estados Unidos por narcotráfico, había incumplido una citación judicial

Jesús Santrich, quien hizo parte del equipo negociador de la extinta guerrilla de las FARC, ya es un prófugo de la justicia. La Corte Suprema de Colombia emitió este martes una orden de captura contra el todavía congresista que ha tensado durante meses la implementación de los acuerdos de paz, y pidió a Interpol una circular roja para su detención tras no presentarse a declarar en un proceso de narcotráfico. Debido a su “inasistencia injustificada”, el alto tribunal resolvió “dictar orden de captura con fines de indagatoria en su contra por los delitos de concierto para delinquir agravado, fabricación, tráfico o porte de estupefacientes”.

Hace menos de dos meses Seuxis Paucias Hernández Solarte —el nombre legal de Santrich— salió de la cárcel, donde permaneció más de un año por un presunto delito de narcotráfico. Desde entonces, asumió su escaño en el Congreso –uno de los diez que el acuerdo garantiza a la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, el partido surgido de los diálogos–, agitó permanentemente la tensión política en un país profundamente polarizado y hace poco más de una semana, el 30 de junio, abandonó su esquema de seguridad y desapareció en un espacio de reincorporación en el norte del país. Desde entonces se desconoce oficialmente su paradero, por lo cual había gran expectativa por la citación judicial de la mañana de este martes.

La anticipada inasistencia del exguerrillero, quien sufre una aguda deficiencia visual, había generado todo tipo de reacciones a lo largo de la jornada. “Jesús Santrich se ha burlado de la justicia”, reaccionó en Twitter el procurador Fernando Carrillo, jefe del organismo que sanciona a funcionarios públicos, quien ya había solicitado el arresto en espera de la decisión de los jueces. “Inaceptable la conducta de Santrich. Debe ser excluido del proceso. Y ordenar su captura”, había señalado Humberto de La Calle, exjefe negociador del Gobierno.

La FARC, por su parte, tomó distancia de los excomandantes que se encuentran en paradero desconocido y no han comparecido ante los llamados de la justicia, entre los que también se encuentra Iván Márquez, el jefe negociador de la insurgencia durante los diálogos de La Habana. “Jesús Santrich no solamente es un militante de nuestro partido, sino que hace parte de su dirección y ocupa una curul en la Cámara de Representantes a nombre de nosotros. Tiene responsabilidades políticas muy serias con todos los que confiamos en él. Nos decepciona y lastima profundamente”, señaló la fuerza política en una declaración pública. “Su no presentación a la diligencia citada el día de hoy, desmiente su propia palabra y defrauda la confianza del país y de nuestro partido”.

Santrich también está citado el próximo 29 de julio ante la Jurisdicción Especial para la PAZ (JEP), encargada de investigar los crímenes más graves cometidos durante medio siglo de conflicto armado, por el caso por secuestro contra la cúpula de las otrora Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. De incumplir esa cita, puede perder los beneficios jurídicos derivados del acuerdo que cobija a unos 13.000 exguerrilleros en tránsito a la vida civil. Su caso ha dado sobrada munición a los críticos del pacto, incluido el presidente Iván Duque. "Es la decisión esperada por todos los colombianos, indignados por el espectáculo de burla a la justica", declaró el mandatario luego de conocer el fallo de la Corte Suprema.

FUENTE: EL PAÍS 

La Amazonia, la más deforestada

Aunque la reducción del 10 % en la deforestación durante 2018, según el Ideam, es una buena noticia, la realidad es que en el país los bosques siguen siendo talados sin importar los efectos negativos que representan, como la pérdida de biodiversidad y el cambio en ciclo del agua.

El ministro de Ambiente, Ricardo Lozano, señaló ayer que el año pasado fueron deforestadas 197.159 hectáreas, frente a las 219.973 registradas en 2017, es decir, 22.841 hectáreas menos.

Lozano indicó que es el comienzo de un esfuerzo de “la presencia integral del Estado en las regiones”.

 

No obstante, hay que precisar que el gobierno dijo que la deforestación disminuyó en un 17 %, pero esta es una proyección, según explicaron desde el Ministerio, si el país seguía arrasando los bosques al mismo ritmo de años como 2016. La cifra de disminución real es del 10 %.

Hay que anotar que el dato que presentaron ayer fue de 2018 y el Gobierno Duque gobernó cuatro meses de ese año, es decir, parte de esta victoria temprana es también del Gobierno Santos, que enfrentó ese problema durante ocho meses de ese año.

Frente a este cálculo, Jacobo Arango, investigador del Centro Internacional de Agricultura Tropical (Ciat), manifestó que “no debería ser un motivo de celebración reducir ese porcentaje, porque en realidad es un juego de números, que según la proyección del gobierno, resulta favorable”.

Miguel Pacheco, oficial del Programa de Piedemonte Andino amazónico del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), sostuvo que aunque se rompió con la tendencia creciente de casi un 40 % anual en deforestación desde 2016, el reporte solo menciona lo que sucedió en 2018. “Es una primera buena señal. Esperamos que el próximo año se mantenga esa tendencia como resultado de las estrategias”.

Al respecto, el ministro destacó que es muy importante que el 70 % de deforestación proviene de acciones ilegales, “y pudimos tener esta buena noticia con las acciones lideradas por el Gobierno”.

Las que más preocupan

El Ministerio mantiene encendidas sus alarmas frente a lo que sucede en la Amazonia, que sigue siendo la zona más deforestada del país.

Aunque hubo una reducción en 5.971 mil hectáreas, pasando de 144.147 en 2017 a 138.176, se mantiene al frente en el reporte, tal como ha sucedido en los últimos cinco años. Frente a este reporte, Pacheco, de la WWF en Colombia, sostiene que los esfuerzos deben mantenerse especialmente en esa región, recordando que “la Amazonia es la más deforestada”.

Vale aclarar que, según el Ministerio, “el 70,1 % de la deforestación de 2018 ocurrió en la Amazonia”, mientras que en 2017 representó el 65, 5%.

El ministro señaló que el principal núcleo de deforestación se localizó en el sur del Meta, especialmente en La Macarena, donde llegó a 18.680 hectáreas, representando el 9 % del total nacional.

El municipio más deforestado fue San Vicente del Caguán (Caquetá), en el que el año pasado tumbaron 19.562 hectáreas de bosque, lo que representó el 10 % del total del reporte nacional.

Los otros con señales rojas son Cartagena del Chairá (Caquetá), con 17.740 hectáreas en el suelo y San José del Guaviare (Guaviare), con 15.264 hectáreas de bosque arrasadas.

Otra mirada

Los resultados expuestos por el Ministerio, aunque muestran un panorama positivo, tienen sus críticos. Johan Fernando Suárez, docente de ingeniería ambiental de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB), aseguró que no confía en estos indicadores, al señalar que tras la firma del Acuerdo de Paz entre el Estado y las Farc, no garantizó la protección de los bosques.

“El gobierno no copó las zonas que estaban, en medio de todo, protegidas por las Farc, lo que permitió que otros grupos ilegales o con otros intereses económicos llegaran a tumbar los bosques en esas zonas cuando los guerrilleros se desmovilizaron y fueron a las zonas de concentración”, manifestó Suárez.

Con ello está de acuerdo Pacheco, de la WWF, quien recordó que la tendencia decreciente de deforestación en el país se dio entre 2012 y 2015, pero que la tendencia al alza se registró en los últimos años, sobre todo después del Acuerdo, por lo que invitó a las autoridades a ser prudentes “y a no bajar la guardia, aunque el informe presente una ligera reducción”.

Aunque el Ministerio no se pronunció puntualmente ante el punto planteado por el docente de la UPB, manifestó que entre las causas que mantienen la deforestación en Colombia, se encuentran la praderización orientada a la usurpación y acaparamiento de tierras, la siembra de cultivos de coca, malas prácticas de ganadería extensiva, extracción ilícita de minerales y madera, construcción de vías no autorizadas, ampliación de la frontera agrícola en áreas no permitidas, entre otras.

Los consultados coinciden en que, claramente, no se debe bajar la guardia y llevar el Estado a las zonas donde no hace presencia, además, según el investigador del Ciat, “la principal manera de enfrentar el cambio climático es sembrando árboles, pero nos estamos poniendo contentos porque se tumbaron un poco menos que el año pasado”.

FUENTE: EL COLOMBIANO 

 

Conectividad y cobertura, las tareas

Más acceso, cobertura, conectividad y calidad aparecen entre los principales retos para el próximo gobernador. Así lo concluyen cinco analistas de igual número de universidades quienes, además de hacer una lista de las dificultades educativas, mencionaron una serie de posibilidades que se deben plantear en el escenario político para que la educación, además de buscar la cobertura universal, sea de calidad y llegue a los lugares más alejados del departamento, teniendo en cuenta que Antioquia es en su mayoría rural.

El futuro mandatario departamental deberá enfocar sus esfuerzos en la sincronización de necesidades y vocaciones productivas en los municipios, es decir, que a través del colegio se puedan diseñar estrategias para fortalecer la economía de las regiones con adecuada vocación productiva. En este punto, dicen los analistas, la formación debe centrarse en que los estudiantes no solo hagan tareas, sino que el colegio sea la plataforma para explorar el mundo aprovechando las nuevas tecnologías.

Por eso, otro punto tiene que ver con la modernización de la infraestructura tecnológica, como se ha planteado con los parques educativos. Aquí aparece otro pendiente, el cual tiene que ver con que la conectividad a internet no solo esté disponible en los parques principales de los municipios o centros de estudio, sino que se amplíe el espectro para que los sectores rurales no estén desconectados del mundo y, de esta manera, puedan aprovechar las nuevas tecnologías para educación.

 

 

Para los expertos, las capacidades y formación de los docentes también deben fortalecerse y promoverse ya que, de acuerdo con una investigación de la Universidad de Medellín, tan solo el 15 % de los profesores del departamento cuentan con maestría, mientras que solo el 1 % tiene doctorado. Un elemento que puede servir es diseñar alianzas académicas entre universidades y colegios, para que los docentes puedan actualizar sus conocimientos.

Los analistas, además, plantean la necesidad de que Antioquia, con el quinto Centro de Cuarta Revolución (que tiene sede en Medellín), involucre a los municipios para que hagan parte de los procesos de innovación académica y tecnológica.

Finalmente sostienen que la Jornada Única debe mantenerse pero con programas y planes diferentes a los que se ven en las clases, viendo el arte y la cultura como un punto de desarrollo. Estos son los retos educativos del próximo gobernador, según los analistas.

A dignificar el rol del maestro en el sistema educativo

 

Elvia González
Docente y exdecana de la Facultad de Educación
Universidad de Antioquia

La profesión del maestro hay que dignificarla, no solo con premios, sino con salarios acordes y en aumento progresivo. Debe haber recursos económicos para promover a los profesores cuando están estudiando o publicando y para que tengan material didáctico, sobre todo ahora con la cuarta revolución industrial, que exige mayores retos cada día. Con los estudiantes se vienen haciendo asuntos importantes, sobre todo con la Jornada Única, pero esta no debe verse para repetir español o matemáticas, sino que debe integrar los saberes y disciplinas, las técnicas y las tecnologías. Esto es muy importante para que los estudiantes incorporen un modelo educativo que les permita fortalecer sus capacidades en lo que ellos quieren hacer en sus vidas y que los docentes les ayuden a identificarlas desde los colegios. Aquellos que están en el sistema deben ser capacitados, sobre todo en las escuelas públicas, para que estén preparados en tecnología y este conocimiento se transmita a los estudiantes. El modelo pedagógico que se debe construir tiene que tener una parte enfocada en la resolución de problemas y conflictos, que está planteada desde mediados del siglo pasado, pero que no se aplica como debe. Los niños podrán descubrir sus talentos y así perfilar un futuro académico. El próximo gobernante deberá garantizar que la cobertura de internet sí llegue a todos los rincones y se logre que la educación llegue a todas las edades, pero el problema consiste en que cuando se habla de conectividad, esta se queda en dos o tres cuadras alrededor de las plazas de los pueblos o simplemente en parques educativos o bibliotecas, y en el campo es donde más se requiere, pero hay que dejar claro que la necesidad también pasa por más recursos.

Oferta educativa con tendencias del mundo

 

Ana María León Restrepo 
Asesora del Centro de Excelencia para el Aprendizaje
Universidad Eafit

Primero, propender para que las comunidades vulnerables accedan a la educación superior. Repensar sus planes de expansión en infraestructura física y digital, programas pertinentes con los diferentes territorios. Es importante explorar los medios y formas de llevar la educación superior a todo el departamento, propendiendo por encontrar nuevos modelos de aprendizaje que garanticen la pertinencia de la formación universitaria. Segundo, incentivar la construcción de nueva oferta educativa de acuerdo con las tendencias globales manteniendo el foco en las necesidades locales (educación 4.0). Que las universidades conectan el sistema educativo con el productivo y su mercado laboral. Son las llamadas a reflexionar sobre las necesidades que antepone la cuarta revolución industrial. Es fundamental sincronizar las necesidades y vocaciones productivas de los territorios con los avances y soluciones que hoy emergen, de manera que el análisis de datos para el monitoreo de las diferentes cadenas productivas resulte en soluciones que habiliten el desarrollo del campo y sus diversas posibilidades. Tercero, aprovechar la infraestructura de las universidades para expandir el acceso de la sociedad al aprendizaje: La oferta académica de las universidades nutre las conversaciones de la sociedad en diferentes dimensiones. La agenda cultural y científica conectan la sociedad con el conocimiento. Integrar a las universidades a ello permite abrir los espacios académicos, culturales y deportivos a los propósitos sociales. Todo esto debe resultar en el reconocimiento de la multiculturalidad y sus idiosincrasias como el foco para construir territorios dinámicos que partan del conocimiento, la ciencia y la tecnología como el catalizador de nuevas formas de desarrollo social.

Llevar modernidad a las regiones y capacitar a los docentes

 

Norely Margarita Soto Builes
Directora Instituto de Educación y Pedagogía
Universidad de Medellín

El próximo gobernador debe asumir importantes retos, algunos heredados de las decisiones de anteriores gobernaciones, otros que se han generado en la historia misma de la construcción del sistema educativo en Colombia, que tienen que ver con aquellos que las políticas mundiales de educación le imponen. El primer reto es llevar la modernidad a los territorios, entendida como la infraestructura tecnológica requerida para nivelar educativamente las regiones con las oportunidades digitales que existen en el centro; el segundo hace referencia a la infraestructura física, la cual es insuficiente, inadecuada o la que se encuentra no está en las mejores condiciones. Otro de los retos tiene que ver con la formación de los docentes, al realizar un estudio en la Universidad de Medellín, se pudo constatar que aproximadamente el 15% de los profesores son magísteres y el 1% doctores, y que la mayoría de estos se ubican en zonas urbanas. Otro reto es el fortalecimiento, difusión y creación de modelos educativos flexibles, que además de llegar e impactar todos los rincones del terruño, en un departamento que es más rural que urbano, atiendan la diversidad de situaciones, condiciones y necesidades académicas. Estos modelos flexibles deben ser pensados para la educación básica y la media, pero también para los niveles técnico, tecnológico y profesional.

El último y más importante reto tiene que ver con la inversión, esta última es determinante para flexibilizar la educación y generar estrategias que permitan bajar el índice de deserción; así mismo, permitirá hablar de una educación de calidad que se determina no solo en la mejora de los resultados de las pruebas estandarizadas, sino además en la consolidación de los proyectos de vida de los estudiantes.

Convertir las escuelas en laboratorios para explorar el mundo

 

Miguel Ángel Ruiz García
Decano Facultad de Ciencias Humanas y Económicas
Universidad Nacional

Son cuatro líneas estratégicas que deben ser tenidas en cuenta por el próximo gobernador. La primera es un mejoramiento de los procesos de formación curricular desde preescolar hasta la educación media. Esa actualización es necesaria para revisar la pertinencia y centrar en el proceso al estudiante. Que el estudiante no solo sea un receptor y hacedor de tareas, sino convertir la escuela en un laboratorio para que los niños y jóvenes exploren el mundo y puedan tener una relación más reflexiva y comprometida con el medio. La segunda línea es la inversión en la formación de los educadores: apoyar procesos de formación en maestrías y en doctorados con el correspondiente mejoramiento salarial que de ahí se deriva.

La tercera, es convertir la escuela en un semillero donde se aprenda la convivencia social. Las escuelas deben ser centros de aprendizaje experimentación de nuevos procesos de paz, deben crear mecanismos para que los estudiantes aprendan normas básicas de convivencia, la solidaridad, el respeto mutuo y el reconocimiento, más allá de las clases. Hoy son muy altos los niveles de violencia escolar: es inadmisible que la escuela sea un pequeño campo de batalla. Y la cuarta línea es una articulación entre los niveles, básico y medio, con la educación superior: una política que conecte los procesos de formación de manera que la universidad sea una alternativa para la que los estudiantes vienen preparados porque han tenido incentivos en el proceso escolar anterior.

Todo debe obedecer a un programa estructurado en torno al desarrollo de la paz y del posconflicto, de manera que los acuerdos no se queden en un artificio político y económico sino que realmente se convierta en la enseñanza de un arte de vivir en comunidad.

Articular entidades y fortalecer la media técnica

 

Sonia Isabel Graciano
Directora Facultad de Educación
Universidad Pontificia Bolivariana

Hacer énfasis en las escuelas normales superiores en alianza con las facultades de Educación, para erradicar el analfabetismo y elevar los niveles educativos. Esto supone el desarrollo de un trabajo articulado para llegar a todos los municipios mediante la alianza entre Proantioquia, el Centro de Tecnología de Antioquia (CTA), y la Asociación de Facultades de Educación (Ascofade), con la participación de las maestrías en Educación (tesis de grado orientadas a fortalecer el conocimiento específico de áreas como matemáticas, ciencias naturales, entre otras, articulando el saber específico y el saber didáctico). Reactivar los parques educativos como opción de escuela ampliada y fortalecimiento cultural, y desarrollar en ellos programas de media técnica. En ese punto en particular, se requiere una focalización de los potenciales productivos y de servicios de cada una de las nueve subregiones para diseñar propuestas situadas, que permitan pertinencia y sostenibilidad, que deriven en el diseño de nueve focos de media técnica para el Departamento. Fortalecer las instituciones educativas (liderazgo en la gestión, en el currículo, en la didáctica, y la evaluación de los aprendizajes y del marco institucional) con base en el esquema de alianzas que se ha utilizado en Medellín. Para ese caso, en cada subregión se articularían establecimientos educativos, una empresa productiva, Proantioquia, CTA, una facultad de educación y una escuela normal superior. Desarrollar pasantías académicas de docentes de las subregiones por experiencias relevantes e innovadoras, que tendrían como propósito conocer experiencias curriculares, didácticas, evaluativas, de gestión, para replicarlas de acuerdo con las particularidades de los contextos subregionales.

FUENTE: EL COLOMBIANO 

Las industrias creativas son "el motor" para transformar al país: Duque desde Cannes

El presidente Iván Duque celebró este viernes desde Cannes, en Francia, la creatividad y el talento de su país y consideró que las industrias creativas se pueden convertir allí en un motor de transformación social.

"El capital más importante que tenemos en una sociedad es el talento de la gente", dijo en un discurso que giró en torno a la llamada economía naranja y al valor de las ideas.

Duque recordó su intención de que con el programa "C Emprende", un campus para el desarrollo de emprendimientos presentado en mayo, Colombia se convierta en el Silicon Valley de América Latina en las industrias creativas y otras muchas áreas.

El presidente destacó que la contribución que tienen en el PIB en su conjunto los festivales, la gastronomía, los museos, las artes visuales, los medios o la publicidad, entre otros, duplica la del café, lo que a su juicio muestra el potencial de esas actividades en favor del desarrollo del país.

Duque repasó además las distintas iniciativas lanzadas para favorecer esos sectores, como la ley de financiamiento para los emprendedores, que contempla exenciones de siete años en el impuesto sobre la renta, y abogó por hacer que la escuela sea desde la infancia "incubadora de talento".

"El peor hambre es un hambre de conocimiento que no puede satisfacerse", destacó el mandatario, que realizó este viaje con la voluntad de consolidar proyectos de inversión en esos tres países.

Fuente: El Pais

El área aprobada para centros comerciales creció 66% en el país

Cuando se analiza el mercado de centros comerciales en el país hay voces que advierten, de nuevo, riesgos de un exceso de inventario y hasta una desaceleración en las obras que se están desarrollando. 

Aun así, el reciente dato del Dane sobre el área aprobada de enero a abril de este año sorprendió con un incremento de 66% para este tipo de proyectos, frente al mismo periodo del año pasado.

Incluso, otro informe de BBVA Research, con datos de la Asociación de Centros Comerciales de Colombia (Acecolombia), reveló que “cada vez son más las ciudades de Colombia que tienen centros comerciales”. 

Para confirmarlo, recopiló datos sobre la evolución de este mercado desde el 2001, cuando había 16, y pasó –en curva ascendente– a 40 en el 2010 y a 56 en el 2015, hasta llegar a una proyección de 63 en el 2020.

Una cifra que parece conservadora, si se tiene en cuenta que al 2021, pasaría a más de cien, según la multinacional de servicios inmobiliarios, Colliers International. 

De hecho, la firma presentó un análisis en el ICSC ReCon, uno de los encuentros más importantes sobre esta industria que se llevó a cabo en Las Vegas (EE. UU.), y los resultados ratificaron la tendencia. Allí, César Cano, director de Estructuración Retail de la compañía, destacó algunas cifras consolidadas de todo el país para el primer trimestre de este año: el inventario sumó 3’212.983 metros cuadrados, mientras que la nueva oferta fue de 967.290 metros cuadrados. Por ciudades, Bogotá mantuvo el liderazgo, a través de 1,6 millones del total. 

MERCADO ESTABLE

La variación con el mismo periodo del 2018 no marcó mayores diferencias, y, según la información de la multinacional, “identificó un mercado manejando márgenes más sanos, y, afortunadamente, sin mayores alteraciones”.

Lo que sí se está analizando con detenimiento –según Cano– es la eventual amenaza que implica para los centros comerciales el crecimiento del e-commerce, o comercio electrónico, como una tendencia que cambia la forma de compra de los usuarios. 

“Por ejemplo, la época del comercio posicionado con más de 200 tiendas de sus marcas de ropa, le está dando paso a los contactos y las ventas en línea, lo que, de una u otra forma, ha democratizado la oferta. Incluso, en la medida en que crezcan tendrán espacios físicos, no necesariamente de ventas, pero sí diseñados para que la gente interactúe con sus marcas y esto evitará que haya tanta área vacía”, enfatizó Cano.

Sobre la ocupación tradicional, será inevitable un cambio en su vocación. Esto significa, según el directivo, que los restaurantes pasarán de su versión tradicional de plazoleta de comidas, a convertirse en lugares donde los usuarios vivirán una experiencia integral; incluso, llegarán –entre otros– los espacios para el coworking, con lugares para el trabajo colaborativo”.

Portafolio también consultó a Juan Carlos Delgado, gerente en Colombia de la firma Cushman & Wakefield, quien coincidió con Cano en que más allá de las ventas, los centros comerciales, y en realidad todo el segmento corporativo, está buscando que las personas tengan una experiencia única. “Esto incluye temas recreativos y diferentes actividades para sus visitantes generando, además, modelos de uso mixto, donde encontrarán todo en un solo sitio (entretenimiento, variedad gastronómica y hasta espacios de integración digital). 

Al respecto, Martha Moreno, gerente de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), Bogotá y Cundinamarca, recordó que un reciente estudio de percepción le tomó el pulso al público, que identificó al comercio de la capital como fuerte y cercano a la gente.

“Es un mercado maduro que se encuentra en proceso de atención de los nuevos megaproyectos, de acuerdo con los requerimiento de los usuarios: especializados, que forman parte de una mezcla de usos que incluye vivienda, oficinas, hoteles, etc. y que se adaptan al perfil del consumidor actual”, concluyó.

OTRO MODELO DE NEGOCIO

Juan Carlos Delgado, gerente en Colombia de la firma Cushman & Wakefield, también destacó un cambio en cuanto a los propietarios de los centros comerciales. “Antes eran de varios dueños o de multipropietarios. Hoy, son de uno solo; de hecho, aproximadamente el 20% de los que existen en el país son de propiedad única. Esto trae una serie de beneficios, ya que, por ejemplo, cuando hay varios dueños, se debe pagar de forma proporcional el mantenimiento, la seguridad y el aseo del activo, mientras que al ser solo uno, tiene el 100% del control de toda la propiedad. Además, se toman decisiones más rápidas ante cualquier eventualidad”.

Fuente: Portafolio

 

Publican nuevo 'ranking' de las ciudades más competitivas de Colombia; ¿está la suya?

En el informe, Bogotá ocupó el primer puesto del Índice de Competitividad de Ciudades 2019 (ICC) con una calificación de 7,57 sobre 10; en segundo lugar está Medellín con 7,09 y en tercero, Bucaramanga con 6,22, cita La República,

Luego, se ubicó Cali con un puntaje de 6,08; en quinto lugar, Barranquilla con 5,78 y Manizales con 5,70.

En el séptimo lugar quedó Tunja con 5,57; seguida de Pereira con 5,49; y por último Popayán con 5,11 puntos.

Fuente: Pulzo