Donald Trump llama al embajador británico "chiflado, estúpido e imbécil pomposo" Destacado

Imagen de archivo de una protesta celebrada en marzo de 2018, en Nueva York, contra la intención de Trump de acabar con el programa DACA de apoyo a los 'sin papeles'. Imagen de archivo de una protesta celebrada en marzo de 2018, en Nueva York, contra la intención de Trump de acabar con el programa DACA de apoyo a los 'sin papeles'. FOTO: AFP

El presidente estadounidense ha invitado a Kim Darroch, a través de su cuenta de Twitter, a "hablar de su país" y a conversar con Theresa May acerca de su "fallida negociación" del Brexit.

Donald Trump ha dado un nuevo significado al término "relación especial" que Gran Bretaña y Estados Unidos han tenido desde el final de la Segunda Guerra Mundial, al calificar en una cascada de tuits al embajador del Reino Unido en Washington, Kim Darroch, de "chiflado", "estúpido", y "tonto pomposo" que el Gobierno de Theresa May "coló" a EEUU.

El 'hilo' de mensajes de Trump en la red social empezaba con Darroch. A continuación, explicaba: "Yo le dije a Theresa May cómo hacer el acuerdo" para el Brexit, pero "ella hizo idioteces por su cuenta. ¡Un desastre!". Y concluía con un: "¡Gracias, Señor Presidente!", en el que el jefe del Estado y del Gobierno de EEUU se felicitaba a sí mismo. Justo hoy, un tribunal de apelaciones ha prohibido a Trump bloquear a sus críticos en Twitter, alegando que, en su calidad de cargo público, al hacerlo está limitando el derecho a la libertad de expresión.

La creativa entrada de Trump en el terreno de la diplomacia es la consecuencia de la filtración, al tabloide británico Daily Mail, de unos informes confidenciales que el embajador del Reino Unido en Washington, Kim Darroch, había enviado a su Gobierno. En esos documentos, Darroch -anti-Brexit, ex embajador en la UE y ex consejero de Seguridad Nacional del primer ministro conservador David Cameron, que precedió a May- califica a Trump de "inepto", "inseguro", "incompetente", al frente de un "Gobierno excepcionalmente disfuncional", en el que "hay navajazos". Darroch también recomendaba a May que, cuando hablara con Trump, expusiera sus puntos de vista "de manera simple, directa, casi maleducada" para que éste la entendiera.

Si los ataques de Trump a Darroch podrían interpretarse malévolamente como la confirmación por la vía de los hechos de que el presidente de EEUU no anda sobrado de autoconfianza, la manera en la que el Gobierno de Londres se quiere disculpar por la filtración -que no por los mensajes- ante Washington parecen corroborar las tesis del diplomático acerca de la disfuncionalidad del Gobierno de Trump. Porque la persona ante la que Londres se va a disculpar no es el embajador estadounidense en EEUU, Woody Johnson (que no tiene experiencia en política exterior, ya que es el dueño del equipo de fútbol americano de los New York Jets, de Nueva York), ni el secretario de Estado, ni el propio presidente.

No. Quien va a recibir las disculpas es la hija de Donald Trump, Ivanka, con quien el ministro de Comercio británico, Liam Fox, tiene previsto reunirse hoy, acompañado de Darroch. La cuestión, sin embargo, es si la hija de Trump querrá ver al embajador británico.

De hecho, Darroch fue desinvitado el lunes a una cena organizada por el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al-Thani, a la que Donald Trump asistió. Aparentemente, el presidente estadounidense no puede ni siquiera estar en la misma sala que el embajador británico.

Los ataques de Trump a Darroch se han producido como parte de una cascada de 'tuits' en la que el presidente estadounidense daba cuenta de su sentido del Estado al atacar al Tribunal Supremo de Estados Unidos, al fiscal especial que investigó la 'trama rusa', Robert Mueller, y a la política comercial de India, otro aliado del máximo nivel de EEUU en el mundo.

FUENTE: EL MUNDO

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