Secuestros, atentados y extorsiones: la paz que nunca llegó a Colombia Destacado

El terrorismo como maquina de guerra continua vigente en el país, el pasado mes de enero un carro bomba en la Escuela de Cadetes de la Policía General Santander, al sur de la ciudad de Bogotá, dejó un saldo de ocho muertos y más de 40 heridos. (Twitter) El terrorismo como maquina de guerra continua vigente en el país, el pasado mes de enero un carro bomba en la Escuela de Cadetes de la Policía General Santander, al sur de la ciudad de Bogotá, dejó un saldo de ocho muertos y más de 40 heridos. (Twitter)

Pese a la promesa de paz del expresidente Juan Manuel Santos, en muchos territorios del país sigue gobernando la violencia. Secuestros, terrorismo, extorsiones, cambios en las lógicas de control territorial, nuevos actores armados, asesinatos de líderes sociales, desplazamientos, reclutamiento de menores y crisis migratoria, son los desafíos del país en materia de seguridad, defensa y derechos humanos.

Terrorismo

El terrorismo como maquina de guerra continúa vigente en el país, el pasado mes de enero un carro bomba en la Escuela de Cadetes de la Policía General Santander, al sur de la ciudad de Bogotá, dejó un saldo de 21 muertos y 68 heridos. Hacia ya varios años que no se registraba un ataque con carro bomba como este que hizo recordar el pánico y dolor del atentado al Club el Nogal el 7 de febrero de 2003 en la capital colombiana.

La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) es la que viene liderando el mayor numero de ataques terroristas. El carro bomba de la Escuela de Cadetes fue coordinado por el Frente de Guerra Oriental. A esta capacidad terrorista se le suma la escalada en acciones y hostigamientos en la frontera colombo-venezolana, donde se lucha a muerte por el control de oro, diamante y coltán.

Las voladuras de oleoductos es otra acción terrorista preferida por los «elenos», como se le conoce popularmente a los miembros del ELN, en 2017 se registraron 63 voladuras a los tubos, de las cuales 62 fueron al Caño Limón Coveñas. En 2018 se presentaron 107 voladuras y en 2019, para el mes de abril, ya se registraban 23 ataques a la red de oleoductos. La mayoría de estos ataques están localizados cerca a cascos urbanos de cabeceras municipales y corregimientos del Caño Limón Coveñas y Transandino, produciendo un riesgo económico y ambiental incalculable.

El principal escenario en el que muchos analistas concuerdan sobre el resurgir de la insurgencia del ELN es en parte al tiempo que negoció el Gobierno Santos con la guerrilla de las FARC en La Habana. Tiempo que fue utilizado estratégicamente por los elenos para expandirse y ocupar territorios que antes estaban en poder de las FARC. Cabe destacar que históricamente el ELN operó bajo la sombra de los farianos, y su metodología e incluso ideología era diferente.

Actualmente, a las autoridades colombianas les preocupa la expansión de esta guerrilla, tanto en Colombia como en Venezuela. De acuerdo con el comandante de las Fuerzas Militares colombianas, entre el 45 y 47 % del ELN se encuentra operando en Venezuela. El régimen de Nicolás Maduro permitió el fortalecimiento del grupo guerrillero blindando territorialmente a diferentes estructuras y cabecillas del Comando Central (Coce).

Para Jaime Luis Zapata, director de Risk & Forecast, el aumento de las disidencias de las FARC está bastante relacionado con las acciones del ELN

"Para que todo grupo insurgente tenga continuidad y supervivencia requiere varias cosas, una de ellas es que exista un Estado refugio, donde ellos puedan descansar y que al mismo tiempo les sirva de base de operaciones y que se puedan proteger de las acciones del Estado al que están afectando."

Zapata añade que Venezuela está asumiendo ese papel, y está otorgando potestades a estas organizaciones en el arco minero del Orinoco venezolano. «Es una zona sin ley en la que actores no regulares tienen una fuente de ingresos bastante importante. Eso le sirve mucho para financiarse, allí están ELN, disidencias de FARC y actores del régimen venezolano. Este es un factor importante para que la escalada tenga terrorista tenga éxito”, dijo.

Otro de los casos que se enmarcan dentro del accionar terrorista fue la quema de dos vehículos a inicios del mes de junio en la vía Panamericana, que comunica el municipio de Quibdó con la ciudad de Pereira. Al parecer, el ataque terrorista no dejó personas lesionadas ni secuestrados, gracias a la oportuna aparición de la fuerza pública en el sector.

A esto se suma el ataque del ELN, a finales de mayo, con explosivos que dejó seis militares heridos en la región del Catatumbo, fronteriza con Venezuela. En dicho ataque el Ejército denunció que esa guerrilla utilizó armas no convencionales que son prohibidas por el Derecho Internacional Humanitario (DIH).

Por otro lado, el 10 de junio dos soldados murieron y ocho más quedaron heridos tras una emboscada ejecutada supuestamente por “disidencias» de FARC a una patrulla del Ejército en el departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela. El departamento de Arauca es uno de los más golpeados por el terrorismo, allí hay presencia del ELN, «disidencias» de las FARC  y crimen organizado.

Días después, el Ejército confirmó que falleció otro de los soldados que resultó herido en el ataque terrorista en el municipio de Tame, Arauca, hecho que cobró la vida de cuatro militares tras el acto criminal atribuido a las “disidencias» de las FARC.

Del mismo modo, en días pasados, en zona rural del municipio de Morales (centro del Cauca), tropas de la Vigésimo Novena Brigada del Ejército fueron atacadas por un grupo de “disidencias» de las FARC, denominado «Jaime Martínez». En el enfrentamiento falleció el soldado profesional  Óscar Muñoz Fernández, del Batallón de Infantería N.°7 General José Hilario López de la Tercera División.

Secuestro

El secuestro es otro delito que también se mantiene. Aunque el ministro de Defensa, Guillermo Botero, ha informado que en lo corrido del año se han reducido las cifras en un 47 % gracias a las capacidades de la Fuerza Pública en la lucha contra el secuestro y la extorsión, en las últimas semanas se han conocido nuevos casos de este flagelo a manos de organizaciones armadas.

Las nuevas imágenes de este flagelo evocan los peores momentos del conflicto, cuando las columnas móviles de las FARC se volcaban a las principales carreteras del país y realizaban pesquisas y secuestros a diestra y siniestra.

El secuestro y posterior liberación de un capitán, un suboficial y dos soldados de la Fuerza de Despliegue Rápido (Fudra) cuando realizaban un operativo contra dos miembros el grupo delincuencial ‘Los Pelusos’ en el municipio de San Calixto confirma el retorno del secuestro a miembros de la Fuerza Pública. Tanto así que según el general Mauricio Moreno, comandante de la Segunda División del Ejército, se logró evitar que estos uniformados fueran secuestrados y trasladados por miembros del ELN que delinquen en la región a otro punto del Catatumbo.

Asimismo, la Defensoría del Pueblo reveló pruebas de supervivencia de un soldado secuestrado el pasado 5 de marzo en Arauca, en zona rural de Arauquita, por “disidencias» de las FARC. En el video, al soldado Jesús Albeiro Acosta se le ve con cadenas en el cuello.

También se emitió un video en redes sociales del arquitecto secuestrado por este mismo grupo que opera en el municipio de Jamundí, Valle. Se trata del arquitecto Carlos Omar Ossa Velásquez, que fue interceptado cuando se dirigía a una reunión.

John Marulanda, analista en seguridad y defensa, le dijo al PanAm Post que el escalamiento del conflicto es a raíz del fortalecimiento de FARC y ELN debido al narcotráfico y la minería ilegal. «Están ejerciendo control territorial y social por intimidación en Arauca, Catatumbo, Putumayo, Cauca y Nariño».

Desplazamiento

Según datos de la Defensoría del Pueblo, al menos 8 223 personas fueron víctimas de desplazamiento forzado en Colombia desde el 1 de enero hasta el pasado 7 de junio, de los cuales casi la mitad son del departamento de Nariño.

«Es una situación que nos tiene muy preocupados porque en el transcurso y este periodo de tiempo de 2019 se han presentado 35 desplazamientos, que hacen una referencia de 8 223 personas en departamentos como Nariño, Norte de Santander, Antioquia y Chocó», informó el defensor delegado para los Derechos de la Población en Movilidad Humana, Felipe Vernaza.

Según la entidad, los desplazamientos masivos también han ocurrido en otros departamentos, como Valle del Cauca, Magdalena, Córdoba y Cauca. El occidente del país sufre oleadas de violencia con graves consecuencias, allí comunidades enteras han quedado confinadas en sus territorios porque no logran salir por la intensidad de los combates entre organizaciones criminales que luchan por el territorio o contra el Ejército.

Durante los últimos 18 meses, la Defensoría del Pueblo ha emitido siete alertas tempranas para los municipios del Carmen, Convención, Teorama, Hacarí, San Calixto, la Playa de Belén, Abrego, El Tarra y Tibú, en la subregión del Catatumbo.

Fuente: Panam Post

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