Hizo la máscara de Mickey "más fea del mundo" y hoy es furor en ventas

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Hace poco menos de una década hizo su primera máscara gigante; un cliente de la casa de alquiler de disfraces familiar quería un Mickey. Damián Borrajo lo describe como "el ratón más feo del mundo"; empezó a investigar materiales y a estudiar y hoy vende -con la autorización de Disney- a todo el mundo. Comercializó unas 2000 máscaras a todos los continentes a un precio promedio de US$1500.

Borrajo, de 37 años, tenía ocho cuando se sentó a la máquina de coser para ayudar a su mamá, Adriana, a fabricar disfraces para la casa de alquiler que tienen en el barrio Maipú de Córdoba . "Nos pedían personajes raros y eso me gustaba, así que empecé a jugar, a investigar", recuerda.

Sus estudios de arquitectura y de técnico en prótesis dentales lo ayudaron a perfeccionar técnicas, ganar escala e innovar con materiales. El impulso final se lo dio el curso en la primera escuela de efectos especiales de la Argentina , FX.

Llegó a la escuela después del Mickey "más feo del mundo". Admite que los clientes lo veían mejor que él porque "en ese entonces las máscaras tenían menos detalles, eran una aproximación. En comparación, la que había hecho era mejor".

Borrajo cuenta que sabía cómo manejar los materiales, pero no darle la forma hasta que encontró un programa con el que transformó sus manos "en una máquina 3D; uno mismo saca el artista que tiene adentro".

 

Puso la nueva máscara de Mickey en Ebay y a los minutos le llegó un pedido de BangkokTailandia ); después sumó la web Alibabá. "Vendemos a todo el mundo; tenemos lista de espera. Hasta le debo entregas a mi mamá", apunta. Una máscara -tiene 46 centímetros- lleva una semana para fabricarse.

Hizo la máscara de Mickey "más fea del mundo" y hoy vende a todo el mundo

Hace unos cinco años, le llegó un pedido de una persona que era director de Personajes del parque Disney en Orlando. Borrajo pensó que era una broma. "Hasta que hablamos y me explicó que incluso en su cargo no podía sacar los disfraces y que quería varios personajes para una fiesta de cumpleaños de un integrante del equipo del film Mary Poppins", dijo.

Borrajo terminó invitado a Disney. "Me empezó a indicar técnicas; me mostró las fábricas y me entregó un certificado que indica que yo no uso la marca Disney y que si alguien quiere tenerla debe ponerse en contacto con quienes la tienen para Latinoamérica y la Argentina", explica el cordobés.

Los personajes más pedidos -el taller vende la máscara y la ropa-, son Mickey y Minnie; pero hacen absolutamente a todos lo de la familia Disney. Los que menos repiten son, por supuesto, los que más "trabajo" les dan; por ejemplo, Aladino.

"Cuando mi mamá me ve se le llenan los ojos de lágrimas -describe-. Seguimos con Piccola, la casa de disfraces; hace 35 años que la tenemos, toda una vida. No quiere saber nada de dejarla y mi esposa me acompaña en esta locura, es dueña del 80% de lo logrado". Borrajo es experto en bucear materiales y hasta creó la pintura que sirve para usar sobre el látex. "La gente me dice 'qué lindo hobby' pero es un trabajo y duro".

Se prepara para dar un taller y enseñar cómo las manos se pueden "transformar" en una máquina 3D y, además, relatar algunas de sus experiencias como emprendedor: "Es mucho esfuerzo y se trata de aprender del error; me pasaron muchas cosas antes de aprender a exportar más fácilmente; me estafaron en compras y hasta me robaron una máscara, pero uno va aprendiendo, se va forjando".

Fuente: La Nacion 

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