¿Por qué Santa Fe sí puede y Millonarios no? Destacado

(Foto: Archivo / EL TIEMPO) (Foto: Archivo / EL TIEMPO)

Los contundencia de los cardenales contrasta con una nueva eliminación de los embajadores.

Las series de cuartos de final que brindaban la posibilidad de tener una semifinal bogotana reflejaron las diferencias que tienen hoy Santa Fe y Millonarios, y que a la postre los llevaron a definir un destino opuesto en la Liga: los cardenales, con solidez y equilibrio, siguen a la semifinal; los embajadores, sin solidez ni equilibrio, pero además con una nómina limitada, quedaron eliminados.

Santa Fe clasificó porque fue muy superior a Medellín. Lo venció en 180 minutos, en los que demostró tener un equipo serio, comprometido. Millonarios quedó afuera no solo por los goles que dejó de hacer en la ida (cuando Nacional le puso su equipo C), sino porque tiene falencias en su nómina, no tiene buena banca, no tiene alternativas.

¿Por qué Santa Fe sí?

Hay dos aspectos que presenta Santa Fe a su favor: primero, se fortaleció físicamente, con gran despliegue y sacrificio que le ayudan en su presión al rival; segundo, porque encontró una propuesta táctica que le está dando resultados, priorizando la seguridad defensiva, sin resignarse a atacar, con contragolpe, velocidad, contundencia.

El planteamiento táctico de Santa Fe comenzó con grietas y hoy se ha vuelto un arma poderosa, con esa línea de tres defensores –que se vuelve de cinco–, con tres volantes de quite y manejo –Gómez de ida y vuelta–, con dos atacantes sueltos, comprometidos –Osorio y Plata–. Gustavo Costas, que llegó a reemplazar a Alexis García, tardó en encontrar ese equilibrio que hoy es su fortaleza.

Además, pese a los tropiezos que ha tenido este año –eliminaciones en la Libertadores, Suramericana y Copa Colombia, aparte de perder la Recopa–, a que no tiene grandes estrellas y no reemplazó a las que se le fueron (Morelo, Seijas, Mina...), ha logrado amalgamar un equipo con funciones estrictas, un equipo de hormigas solidarias.

Hoy, hacerle un gol a Santa Fe es una tarea titánica. Por algo es el equipo con menos goles recibidos en la actual Liga, 16 –a Millonarios le hicieron 27–. Y aunque Santa Fe no es un equipo goleador ni tiene un artillero consolidado, está anotando lo justo, lo necesario.

¿Por qué Millos no?

En Millonarios, el problema de su desequilibrio fue evidente. Se quedó sin volantes de marca. El DT, Diego Cocca, defendió su filosofía de jugar con tres delanteros y sin un armador, pero no encontró como respaldar esa idea. Fue un equipo partido, que atacaba mucho y que sufría atrás. Siempre. Su zaga nunca fue una prenda de garantía.

Millonarios mejoró con Cocca –que reemplazó a Rubén Israel–, pero no tenía equipo ni alternativas para pelearle a Nacional cuando este le puso a su tropa principal.

Por otro lado, Santa Fe, a diferencia de Millonarios, mantiene su competitividad. Ambos ganaron el título en Colombia en el 2012, después de largas sequías, pero los embajadores no han podido refrendar ese logro; al contrario, acumulan eliminaciones. Santa Fe ya ganó otra Liga y la Suramericana, se acostumbró a pelear y a ser protagonista.

 

Fuente: El Tiempo

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