La sorpresa que le dejó Boca a Independiente del Valle en el camerino

(Foto: tomada de EL TIEMPO) (Foto: tomada de EL TIEMPO)

Un fuerte olor a orina recorría el vestuario del rival de Nacional en la final de la Libertadores.

El equipo ecuatoriano Independiente del Valle tuvo una pequeña “sorpresa” en el camerino que utilizó en el estadio La Bombonera, donde ganó 2-3 a Boca Junior y se clasificó para la final de la Copa Libertadores contra Atlético Nacional, la primera que disputará el club. El equipo de utilería y los dirigentes llegaron temprano al escenario deportivo y se percataron de que a la entrada había agua.

Al principio no le prestaron mucha atención a este hecho, pero el olor se tornó fuerte. Según reveló Mario Alcocer, utilero del club, “el camerino olía a orina. Fue desagradable. No sé si era orina, pero a eso olía. Uno de los dirigentes pidió un trapo y lo limpió”, dice Alcocer.

El equipo no alcanzó a percibir el olor. La dirigencia actuó rápido para no incomodar al equipo del entrenador uruguayo Pablo Repetto.

Los de Sangolquí (sede del club, ubicada a 10 kilómetros de Quito) no le dieron mucha importancia a este tema de la presunta orina. Eso sí, al final del cotejo, algunos integrantes del partido le confirmaron al diario El Comercio de Ecuador que esas mañas son habituales.

“El equipo tuvo una sorpresa, pero con todo eso les ganamos”, aseguró Pablo Trujillo, jefe de prensa del club, vía WhatsApp.

Luego de la victoria, los jugadores, cuerpo técnico y personal de utilería se tomaron una fotografía para eternizar su momento de gloria.

Nunca dejan de soñar

El Independiente del Valle, un modesto equipo de las afueras de Quito con solo seis temporadas en la primera división ecuatoriana, hizo historia el jueves al colarse por primera vez en la final de la Copa Libertadores tras vencer al poderoso Boca Juniors argentino en La Bombonera.

Ante la mirada atónita del astro argentino Diego Armando Maradona en el palco y de la frenética hinchada ‘xeneize’, el equipo ecuatoriano venció 3-2 (un global de 5-3) a la armada del delantero Carlos Tévez con su juego frontal y decidido, y volvió a demostrar que su inédita presencia en esta llave no era algo fortuito.

“Muy contentos de poder hacer historia. Este equipo sí que tiene huevos, lo ha demostrado no solamente en este partido sino en varios partidos, por eso estamos llegando a la final”, exclamó eufórico tras el partido el veterano portero Librado Azcona, que atajó un penal al uruguayo Nicolás Lodeiro.

Pocos auguraban esto al empezar en febrero la máxima competición continental y el Independiente del Valle, en su tercera participación, se iba a ver las caras en el repechaje con el paraguayo Guaraní, al que terminó ganando gracias a un gol de visitante.

Con su lema ‘Nunca dejes de soñar’, el equipo del uruguayo Pablo Repetto, un exjugador que vio truncada tempranamente su carrera por una lesión y que asumió la dirección técnica del equipo en 2012, terminó segundo del grupo 5, integrado por Atlético Mineiro, Colo Colo y Melgar.

Pero fue a partir de octavos cuando empezó su batería de sorpresas: se cargó al argentino River Plate con global de 3-0, al mexicano Pumas por penales en cuartos de final y, ahora, al Boca Juniors en semifinales.

“Desde que jugamos el repechaje nos propusimos lograr todo esto, pero poquito a poquito, partido a partido lo fuimos logrando y ahora nos toca celebrar esto que estamos haciendo”, dijo el defensa.

Directivos del club informaron que la taquilla de la final será de nuevo donada para los damnificados del terremoto del 16 de abril del presente año.

 

Fuente: El Comercio / El Tiempo

Inicia sesión para enviar comentarios
volver arriba