La reserva Van der Hammen se puede modificar: CAR Destacado

(Foto: Archivo / EL TIEMPO) (Foto: Archivo / EL TIEMPO)

El director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, Néstor Franco, entra en el polémico debate. Asegura se debe buscar un punto medio.

El año termina sin que se haya resuelto la polémica por cuenta de la propuesta de la administración del alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, para modificar el uso de la reserva Thomas Van der Hammen, que promete agudizarse en el 2017.

Tras su posesión, Peñalosa anunció que solicitaría una modificación para que se pudiera urbanizar en el lugar. Para ello presentó una propuesta que denominó Ciudad Paz, una ciudadela de 6.000 hectáreas en las cuales estaba incluida la reserva, que albergaría cerca de 1,8 millones de habitantes en 40 años.

A pesar de la polémica, y de que la administración presentó la propuesta en el Plan de Desarrollo, la Alcaldía no ha dado a conocer el detalle del proyecto de reforma de la Van der Hammen, el cual tendría que analizar, aprobar o negar el consejo directivo de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR).

Mientras la iniciativa llega a la CAR, se conoce que la entidad no descarta que la Van der Hammen pueda ser modificada. Así lo dijo a Semana.com el director de la CAR, Néstor Franco. Su argumento se basa en que todos los actos administrativos, incluidos los que la constituyeron y reglamentaron el uso de la reserva, pueden ser modificados. 

“Cualquier reserva ambiental de cualquier categoría es susceptible de ser modificada, sustraída, redelimitada, repensada en sus usos. Esta reserva no es distinta a las demás frente a esas posibilidades”, explicó Franco. 

La CAR espera que la Alcaldía presente la propuesta con todos los estudios de rigor para que el comité ejecutivo inicie el análisis, “y en su leal saber y entender determine mantenerla, ajustarla o modificarla”. 

“Cualquiera de esas decisiones tendrá que estar mediada de cara a los intereses de la ciudad y ambientales de toda la región y a conciliar un debate que no podemos agudizar entre el extremo sostenible y el de impedir el crecimiento urbano”, reconoció Franco.

 

Fuente: Revista Semana

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