Hospitales de Bogotá pierden al año $ 150.000 millones en sobrecostos

(Foto: Abel Cárdenas / EL TIEMPO) (Foto: Abel Cárdenas / EL TIEMPO)

El otro hueco está en las cuentas por cobrar, que suman 1,05 billones. Investigan.

Los 22 hospitales de la red pública de Bogotá, que están en proceso de reestructuración, no solo están con la olla raspada, sino que tienen deudas por cobrar, de servicios prestados, por un billón 58.000 millones de pesos. De esta cifra, el Distrito ya perdió medio billón de pesos porque muchas empresas deudoras desaparecieron. (Ver infografía: Las cuentas de la salud en Bogotá)

A esto se suman la ineficiencia, las nóminas paralelas y los sobrecostos en medicamentos e insumos quirúrgicos que, según las cifras entregadas por el secretario de Salud, Luis Gonzalo Morales, le cuestan a la salud 150.000 millones de pesos por año.

Estos datos hacen parte de la radiografía que entregaron a EL TIEMPO las cuatro gerentes que fueron nombradas por el alcalde Enrique Peñalosa para hacerle frente a la crisis de la red y para poner en marcha la organización de los 22 hospitales en cuatro subredes, una medida que fue aprobada por el Concejo de Bogotá en marzo pasado.

María Clemencia Pinzón Iregui, responsable de los hospitales ubicados en el norte, cuenta que en Suba encontró una empresa de servicios temporales para el suministro del personal que operaba hace más de diez años y señaló que se les cobraba a los trabajadores el 7 por ciento de comisión. Eso representa 250 millones de pesos al mes, lo que significa, según la Secretaría de Salud, unos 3.000 millones de pesos por año.

Esa misma situación la encontró en el hospital de El Tunal la gerente de la subred sur, Claudia Helena Prieto Vanegas, quien además de las comisiones laborales descubrió que un solo proveedor tenía engavetadas remisiones por el orden de los 3.500 millones de pesos, cuentas que no tenían ningún soporte por contrato jurídico.

La situación de la atención de los pacientes es peor cuando Prieto Vanegas advierte que solo en los primeros tres meses del año se gastaron el 95 por ciento del presupuesto del 2016. De ahí la falta de suministros, medicamentos y otros elementos que se convirtieron en otro cuello de botella para la salud.

Sobre este tema, el secretario Morales dice que eso fue una decisión deliberada e intencional con el fin de asfixiar y generar un mal ambiente a la reforma de la salud.

Los 22 hospitales de la red pública de Bogotá, que están en proceso de reestructuración, no solo están con la olla raspada, sino que tienen deudas por cobrar, de servicios prestados, por un billón 58.000 millones de pesos. De esta cifra, el Distrito ya perdió medio billón de pesos porque muchas empresas deudoras desaparecieron. (Ver infografía: Las cuentas de la salud en Bogotá)

A esto se suman la ineficiencia, las nóminas paralelas y los sobrecostos en medicamentos e insumos quirúrgicos que, según las cifras entregadas por el secretario de Salud, Luis Gonzalo Morales, le cuestan a la salud 150.000 millones de pesos por año.

Estos datos hacen parte de la radiografía que entregaron a EL TIEMPO las cuatro gerentes que fueron nombradas por el alcalde Enrique Peñalosa para hacerle frente a la crisis de la red y para poner en marcha la organización de los 22 hospitales en cuatro subredes, una medida que fue aprobada por el Concejo de Bogotá en marzo pasado.

María Clemencia Pinzón Iregui, responsable de los hospitales ubicados en el norte, cuenta que en Suba encontró una empresa de servicios temporales para el suministro del personal que operaba hace más de diez años y señaló que se les cobraba a los trabajadores el 7 por ciento de comisión. Eso representa 250 millones de pesos al mes, lo que significa, según la Secretaría de Salud, unos 3.000 millones de pesos por año.

Esa misma situación la encontró en el hospital de El Tunal la gerente de la subred sur, Claudia Helena Prieto Vanegas, quien además de las comisiones laborales descubrió que un solo proveedor tenía engavetadas remisiones por el orden de los 3.500 millones de pesos, cuentas que no tenían ningún soporte por contrato jurídico.

La situación de la atención de los pacientes es peor cuando Prieto Vanegas advierte que solo en los primeros tres meses del año se gastaron el 95 por ciento del presupuesto del 2016. De ahí la falta de suministros, medicamentos y otros elementos que se convirtieron en otro cuello de botella para la salud.

Sobre este tema, el secretario Morales dice que eso fue una decisión deliberada e intencional con el fin de asfixiar y generar un mal ambiente a la reforma de la salud.

En el suroccidente de la ciudad las cosas también fueron dramáticas. En el hospital de Kennedy, la gerente Alexandra Rodríguez Gómez se encontró desde temas como el desaseo, la falta de mantenimiento en equipos y la ineficiencia en la distribución de los espacios hasta dejar de facturar entre el 30 y el 35 por ciento de los servicios que se prestan.

Esto significa que de los 10.000 millones de pesos que facturan al mes solo reciben 7.000 millones. Si Kennedy fuera eficiente, la facturación podría ser alrededor de los 15.000 millones de pesos, lo se convierte en un reto para la actual gerente de esa red.

Esto es parte de la radiografía de una situación que se ha venido deteriorando con descalabros tan graves como el ‘carrusel’ de la contratación, un cartel liderado por exfuncionarios y exconcejales, protagonistas de desfalcos en contratación y pagos de millonarias mordidas para beneficiar a particulares. Un ejemplo fue el escándalo de las ambulancias que le costó a la ciudad más de 64.000 millones de pesos.

A todo esto se suma lo que cada una de las redes debe gestionar para poder cobrar y al mismo tiempo pagar. Los cobros en la red del centro-oriente que cobija los hospitales de Santa Clara, La Victoria, San Blas, San Cristóbal, ascienden a 203.241 millones de pesos y las deudas están por el orden de los 20.292 millones de pesos.

Así, por este conjunto de irregularidades denunciado por las gerentes, que sumados a casos frecuentes denunciados por los propios médicos como materiales para ortopedia facturados al doble del valor o casos como las diálisis que en el mercado valen 2’200.000 pesos pero que se pagaban a 3’200.000 pesos, se abrieron 86 indagaciones preliminares.

Si bien varios concejales han llamado la atención por las demoras en la aplicación del modelo de salud y reconocen que el problema es una herencia que se agravó en la pasada administración, otros también han alertado que la actual administración le ha pisado callos a más de un político interesado en el tema de la salud.

En todo caso, llama la atención que sobre esa herencia ni la Personería ni la Contraloría han tomado decisiones de fondo sobre el desangre a la salud.

A toda esta situación que tiene que enfrentar las gerentes, se suma otro hueco por el que el Distrito debe responder y corresponde a los 400.000 millones de pesos que la EPS Capital Salud le debe a los privados, así como a la red pública.

En este sentido, el secretario de Salud dijo que, junto a la gerente de la entidad, Claudia Constanza Rivero Betancur, se está estructurando una propuesta por 600.000 millones de pesos, la cual va a ser presentada a la Superintendencia de Servicios Públicos y al Ministerio de la Salud para sanear la entidad.

Ese es el balance, en cifras gruesas, de la salud.

Por ahora, la administración ya dio unos resultados pero anunció que a partir del 1.° de septiembre los cambios se van a comenzar a sentir en toda la ciudad.

'No sé a quién le pisé callos, pero seguiré'

Entrevista con Luis Gonzalo Morales Secretario de Salud

¿Quién o quiénes están presionando?

Eso de repartirse hospitales y los contratos, que salió a flote con el carrusel de la contratación, no va a pasar aquí en esta administración.

Bienvenidos los debates políticos, los respaldos, tienen todo el derecho. No sé a quién le pisé callos, pero vamos a seguir.

¿Pidieron una moción?

Hubo administraciones que fueron un desastre y no pidieron moción y ahora le van a hacer una a un secretario de Peñalosa porque se están tomando decisiones...

¿Y Capital Salud?

No es la peor de las EPS. Hay dificultades pero las vamos a superar. El déficit es de 600.000 millones y ya estamos estructurando con un experto una propuesta que vamos a presentar a la Supersalud y al Ministerio.

Pero ¿con qué recursos?

Vamos a buscar una capitalización de 600.000 millones de pesos a diez años. 450.00 millones los pone el Distrito y el resto a diez años a través de los excedentes por gestión.

¿Para cuándo hay cambios?

El 1.° de septiembre se comienzan a ver más resultados. Se abrirán diez Centros Prioritarios de Atención, habrá cinco sitios nuevos de entrega de medicamentos y se abrirá pediatría en El Tintal.

 

Fuente: El Tiempo

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