Diana Uribe lanza su nuevo libro 'Contracultura' Destacado

(Foto: Mauricio Moreno / EL TIEMPO) (Foto: Mauricio Moreno / EL TIEMPO)

La historiadora presenta en su obra un reflejo de su vida profesional.

Diana Uribe ha viajado por todo el mundo. Su casa, adornada con estatuillas yorubas y cuadros de Bob Marley, así lo demuestra.

Pero dentro de todo lo que ha vivido, hay un episodio que la historiadora resalta con emoción. “Vi a los Rolling Stones en Bogotá, y el día siguiente fue el primero de mi nueva vida”, dice. “Yo he crecido con ellos, pero no pensé verlos en mi ciudad. Los admiro con toda el alma, e ir al concierto para mí fue una cosa maravillosa”.

Y es que el rock de los Rolling Stones, los Beatles y Bob Dylan ha sido la banda sonora de su vida.

Por estos días, Uribe presenta Contracultura, su nuevo libro, en el que explora las revoluciones culturales, sociales y políticas de los años 60 en Estados Unidos y Europa. La resistencia por los derechos civiles afroamericanos, el hippismo, las movilizaciones estudiantiles de mayo de 1968, en Francia, los inicios del feminismo y el arte pop de Andy Warhol son algunas de las temáticas que aborda.

El libro es un reflejo de lo que ha sido la vida profesional de Uribe. El tema lo viene investigando desde su tesis de Historia y Filosofía, carreras que estudió en la Universidad de los Andes, y también lo trabajó desde la docencia universitaria.

En Contracultura contó con la ayuda de su hija Alejandra Espinosa, con la que volvió a investigar sobre estos temas. “Caminar este trayecto juntas ha sido maravilloso”, afirma.

Aparte del aspecto académico, las ideas de la contracultura son fundamentales en Uribe como persona. “Son la espina dorsal de mi idea del mundo, las cosas en las que creo. Si no fuera por la lucha de las mujeres, no podría ser analista internacional. Además, está la no violencia, soy pacifista, y ese es el método de la contracultura”.

El libro funciona como una enciclopedia de los años 60, dividida en cinco capítulos: Movimiento por la libertad, Movimientos estudiantil y antiguerra, Hippismo, Movimiento por la liberación de las mujeres y la liberación gay y Arte pop y rock. Estos procesos están unidos por la búsqueda de la utopía, cuestionar el estado cotidiano de las cosas, luchar por la libertad, lograr lo imposible.

Aunque es un libro de historia, para Uribe hoy las ideas de la contracultura son más importantes que nunca.

“Las preguntas que se plantearon en los años 60 aún no se han resuelto. La gente desprestigió el hippismo, pero ellos fueron los primeros en Occidente en pensar en la ecología, la comida orgánica y el yoga. Con su contacto con India, le quitan a Occidente el monopolio de interpretar el mundo. La urgencia de entender esto es cada vez más grande”, dice.

Y agrega que las conquistas de derechos importantes del siglo pasado se rastrean hasta la contracultura, pero esto no implica que la batalla haya acabado.

“Los derechos nunca son estáticos, hay que defenderlos una vez conquistados, como los de las mujeres como ciudadanas. El racismo era una aberración en los 60 y lo será en el 3020. No es un proceso exclusivo de una época. 

El tema ecológico es absolutamente apremiante”, explica.

Y para ella, esa urgencia es evidente en la geopolítica contemporánea, que presenta retrocesos en derechos civiles y de género.

¿Se puede hablar, entonces, de utopías en la posmodernidad? “Estas no son visibles desde antes, ¡las utopías estallan! –dice–. Cuando una utopía sale es que una cantidad de cosas están pasando al mismo tiempo. Cambian la vida de los seres humanos, duran poco tiempo pero transforman la conciencia. Estamos hechos de historia, todos los días la hacemos”.

Además, temas como el arte pop y la literatura fueron columnas de resistencia frente a la sociedad de consumo americana que criticó la contracultura.

“La generación beat cuestionó todo, con En el camino, de Jack Kerouac, y Aullido, de Allen Ginsberg. Y Andy Warhol, con el arte pop, criticó la sociedad de consumo con las serigrafías que se repetían”, explica Uribe.

Como roquera apasionada que es, resalta la importancia de la música en la contracultura.

“Los análisis no se podían escribir porque los cambios eran enormes. El único que la tiene clara es Bob Dylan, el profeta, el faro de una generación con su música. Chévere que le den el Nobel porque es un alma profunda, con textos poderosos. Su base es literaria”.

Aunque estudia el pasado, Uribe observa agudamente el presente. “Con lo que está pasando con Trump, recuerdo una frase dura de Sartre: ‘Nunca fuimos más libres que durante la dominación alemana, porque entendimos el valor de la libertad’ – añade–. El panorama mundial hoy está sombrío, grave. Por eso son tiempos de utopía”.

 

Fuente: EL TIEMPO

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